Un día extraño

September 12, 2011

Hoy ha sido un día bastante raro. Me he despertado a las 8, igual que los últimos diez días desde que llegué a La Rochelle. La lista de trabajos del barco está bastante avanzada y sólo pienso en sacar el barco del agua para reparar un toque en la quilla y limpiar el casco un poco antes de meterlo en el agua de nuevo, ya que seguramente no vuelva a navegar ni a moverse mucho hasta el día de la salida de la regata.

Ha llovido desde por la mañana, los últimos días ha hecho mucho viento y lluvia por aquí, nada agradable. He estado leyendo partes de la "Guía Mini", la biblia de la clase donde están todas las reglas y asuntos a saber y cumplir. Me he emocionado un poco leyendo algunos de los textos, igual que me emociono cuando leo el blog de algún otro regatista que prepara su proyecto. Cuando veo y hablo con la gente que ya ha hecho la regata una o varias veces, la emoción es más contenida. Hablan de ello como si no fuera para tanto, con humildad, pero sé perfectamente que por dentro vibran y se sienten más que orgullosos de haber realizado una verdadera hazaña. Tenía pensado transcribir algunos de los textos que he leído, pero ha sucedido algo.

Hace unas horas me ha llamado Laurent, que va a reparar la quilla, para decirme que ya ha visto el barco y que mañana pasará a hacer el trabajo. También me ha dado una noticia que me ha impresionado al principio y que a cada minuto me está sentando peor. Esta mañana han encontrado el barco de Jean Marc Allaire a la deriva y poco después ha aparecido su cuerpo, muerto, en una playa unas millas al sur de La Rochelle, en Cap Feret. Jean Marc era uno de los mejores navegantes de Mini en clase serie en la actualidad, con su Pogo 2 se había subido a los podiums de las regatas más disputadas del año, y estaba inscrito para salir dentro de 13 días a hacer la Mini Transat, con muchas opciones de estar en lo más alto. No creo que nunca sepamos en qué circunstancias cayó al agua, pero seguramente fuera un tropiezo estúpido, en condiciones de navegación normales, sin estar atado.

Estás navegando en tu barco, disfrutando del mar, saboreando el fruto del trabajo y la constancia que han hecho que estés poniendo rumbo a La Rochelle para participar en una de las mayores aventuras que pueda imaginarse. Al segundo siguiente todo desaparece.

Me alegro infinitamente de estar donde estoy, haciendo esto, con todo el trabajo y lucha que me está costando. Me hace sentir feliz y vivo. Jean Marc se sentía igual que yo, tener objetivos y sueños y luchar por cumplirlos es la mejor forma de utilizar nuestros días.

Debemos aprender de estas situaciones, tanto a la hora de navegar en solitario, como a la hora de vivir. Atarse y cuidarse mucho en el mar. Trabajar duro y buscar la felicidad en la vida.

Estarás en nuestros pensamientos durante toda la regata. No cruzarás el océano en tu barco, pero lo harás en los otros 83 que toman la salida. Descansa en paz compañero.

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Siempre he pensado que moverte en solitario por la cubierta de un barco autopilotado, es lo más parecido a moverte por un andamio en lo más alto de una obra:
si no vas atado y sientes un susurro por encima del hombro, es la muerte que camina detrás tuyo.
La diferencia entre las dos situaciones es que si caes desde un edificio el sufrimiento apenas dura unos segundos, pero por la borda pueden ser largas últimas y angustiosas horas.
Sigue duro Madden!! estamos contigo!!

Adelante Madden!! Te seguimos en la distancia.
Dale caña y disfruta!!

me alegra saber que sigues cumpliendo los nuevos desafios que te planteas.que disfrutes tu regata mini.
pancho

Me he quedadoi de piedra, eres un tío con dos cojones, y no supe verloc uando coincidimos en clases en San Andrés, te deseo lo mejor.
Porcierto mi madre también es murciana.
Un abrazo.



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