México y rehabilitación

March 19, 2013

 

Hace tiempo que no escribo y no será porque no me hayan pasado cosas. Pero cuando las cosas que le suceden a uno no son del todo agradables, pues tampoco suele apetecer contarlas justo en el momento. Cuando se mira hacia atrás los recuerdos amargos se desvanecen y lo digno de ser recordado queda… y aquí va un poco de lo que han sido los últimos meses.

Hacía tiempo que no me lesionaba. Siempre me he tomado muy en serio la preparación física para evitarlo, pero no me esperaba un accidente tan desafortunado como el que tuve durante unos días de vacaciones en Cabarete, República Dominicana. El pie derecho se me dislocó, posiblemente por una fatiga de la articulación del tobillo, partiendo en tres mi peroné y desgarrando los ligamentos. Como decía bromeando entonces, en un segundo pasé de la playa y las mulatas al hospital y las muletas. Con muy buena suerte conseguí que me pusieran el pie en el sitio y lo inmovilizaran sin agravar demasiado la lesión y con más suerte aún mi gran amigo piloto Fernando, que justo llegaba a Santo Domingo la noche del accidente, me repatrió a España al día siguiente. 

Ya han pasado más de 8 semanas desde que me operaron en Tenerife. Hace menos de dos que me quitaron la escayola y empecé rehabilitación. Otro pequeño guiño del destino: hace ni siquiera tres meses que otro amigo navegante de toda la vida, Airam Rodríguez, junto con el preparador físico del CD Tenerife Ivan Méndez, le plantan cara a la crisis y abren un centro de fisioterapia y preparación física en Santa Cruz - Health & Sport. La misma tarde que me quitan la escayola ya me recibe el fisioterapeuta Javier Isidro para evaluar la lesión, proponer un programa de trabajo y establecer objetivos de recuperación.

El trabajo del traumatólogo en el quirófano es básico, pero si me dejara llevar por lo que me dicen sobre la recuperación estaría llorando. En Health&Sport trabajan con deportistas de alto nivel y tienen experiencia en la más alta competición (Airam es entre otras cosas el entrenador de Bull, regatista olímpico y campeón de copa del mundo). Nuestro cuerpo es nuestra principal herramienta y tanto a nivel de preparación como de rehabilitación, da mucha tranquilidad trabajar con un equipo experimentado que se preocupa por lo que en realidad importa. Es un LUJO contar con este equipo e instalaciones en la isla y desde aquí os recomiendo visitarlo para ver en todo lo que os puede beneficiar sus servicios.

Antes del accidente, las noticias que tuvisteis de mí fueron en San Francisco antes de navidades. Desde allí puse rumbo sur con un Swan 53 que había estado preparando en los astilleros KKMI en Sausalito durante dos meses, con destino el canal de Panamá y Caribe.

Saltamos directamente desde SF a Ensenada, sin hacer la parada que tanta ilusión me hacía en Los Angeles, porque ya íbamos un poco justos de tiempo respecto al programa inicial. La salida de la bahía bajo el Golden Gate fue un poco dura con bastante viento y muchas olas. Justo al salir del puente hacia babor se encuentra el famoso spot de olas gigantes Mavericks y ese día había algunas cometas metidas disfrutando del día que era perfecto para kite o windsurf, más que para comenzar una ruta de crucero. Para cuando conseguimos abrir el rumbo y que el mar nos pillara un poco a favor ya íbamos todos con un buen mareo.

Una vez llegados a Mexico, los trámites en la aduana fueron un poco extraños, te hacen pasar de una ventanilla a otra a pagar tasas y rellenar y presentar documentos. Mucho peor era para los numerosos americanos que por ahí andaban y que se daban cuenta de que los meses previos de preparación en casa y estudio de guías de conversación en español, no sirven para nada ante la burocracia mexicana. Yo en cambio hablando español y por una pequeña propina de veinte dólares conseguí que uno de los chicos de la oficina lo hiciera todo en cinco minutos.
 

En Ensenada coincidimos justo con el rally Baja 1000, o sea que tuvimos un par de días viendo los coches y viviendo el ambiente por el evento. Tras una noche simpática mezclándonos con los lugareños en la taberna Hussongs, continuamos hacia el sur. Nuestra siguiente parada era Bahía Tortugas, lugar del que habíamos oído mucho hablar, ya que es la parada de la regata Baja Jaja. El sitio resultó ser un fondeadero de mala muerte, con un pueblo feo medio abandonado de chabolas. El único servicio "interesante" es una lancha con la que se puede repostar estando fondeado. Un precio de combustible bastante abusivo, la propina obligatoria y luego el intento de vendernos de todo, colas de langostas congeladas, a la hija adolescente de la dueña de un chiringuito playero… Este sitio lleno de yankees cincuentones en escala borrachera tiene que ser digno de una peli de Tarantino.

Seguimos la ruta con muy buen viento, siempre de popa o largo. Siguiente parada Cabo San Lucas. La marina y el pueblo son otra muestra de turismo feo americano al que los Mexicanos se dedican a chupar la sangre sin ningún escrúpulo mientras les anestesian con cerveza y margaritas carísimas. Está bien conocer mundo y parar en sitios de los que "siempre se ha oído hablar" para conocerlos de primera mano, pero creo que éste lo podemos tachar de la lista para siempre. Nos vemos obligados a parar varios días esperando el envío de una pieza. El barco se llena de arena ya que Cabo es la punta sur de Baja California, puro desierto, y hay mucho polvo. Alquilamos un coche para salir de el infierno turístico y descubrimos el pueblo de San José del Cabo, que es un poco más bonito, y descubrimos un par de spots de surf muy guapos que sí merece la pena visitar. 

En cuanto cruzamos hacia el continente el panorama cambia radicalmente. El paisaje desértico cambia por la selva tropical y el viento desaparece. Hacemos una parada técnica en Puerto Vallarta, que dentro de ser turístico, ya es bastante más bonito. Hacemos un poco de turismo y vamos a llegar de rebote a un cenote/jungla donde se grabó la película Depredador.

Tiburón!! 

La siguiente parada, para recoger al armador, es Acapulco. El Club de Yates es impresionante, con una piscina y jacuzzi exterior muy guapos. Por desgracia no podemos quedarnos a explorar un poco. Aunque la gente habla bastante mal de la ciudad, mucha inseguridad y demás, nos quedamos con las ganas. 

Desde aquí hacie el fondeadero de Puerto Escondido. Otro mítico spot de surf que teníamos que ver obligatoriamente. A más al sur vamos, más me gusta todo. El pueblo es pequeño pero con mucho encanto, y se nota que no es la temporada alta, pero que en breve se llenará de turistas surferos de todo el mundo y será muy divertido. Las olas son un poco radicales para mi nivel de surf, rapidísimas y muy cerronas. Aún así algún local le pega bien y como el agua ya está calentita, es divertido remar un poco entre los monstruitos aunque no pille nada.

El último puerto en Mexico es Marina Chahué, un puerto deportivo bastante nuevo cerca del pueblo de Crucecita en la zona denominada Huatulco. En esta marina esperan muchos barcos para cruzar hacia el sur, ya que se encuentra justo al extremo norte del golfo de Tehuantepec, que debido a su situación y particularidades geográficas es normal encontrar vientos de tierra de más de 50 nudos y hay que esperar a momentos puntuales para cruzarlo. En mi caso fue el último puerto además porque por constantes desavenencias con el armador decidimos bajarnos del barco y a otra cosa mariposa.

Fue una lástima no terminar de descubrir América Central desde el Pacífico ni llegar a cruzar el canal de Panamá, pero lo dejo en mi lista de cosas pendientes y sé que en algún momento sucederá en mejores condiciones. Por ahora me quedo recuperándome para poder subirme a un barco pronto y continuar con las aventuras. No quiero desvelar nada más por ahora, pero ya hay planes muy interesantes en el horizonte próximo.

Y con un antiinflamatorio y hielo con el tobillo en alto devuelvo la conexión desde los estudios de Radazul, en Tenerife.

Go Back

Comment